
Libertad Quijotesca
Irene Gálvez
¿Hasta cuando?
En una sociedad sobre estimulada, sobre informada y en la que la velocidad lo impregna todo, para quien se enfrenta cada día al autismo, ese día a día puede resultar muy hostil. Hay tantos perfiles de autismo como personas con autismo.
Mañana, día 2 de abril, a nivel mundial se cubrirán los principales monumentos y las ciudades se impregnarán de ese color. El azul es el color principal del autismo y se asocia con una sensación de calma y aceptación en un mundo ruidoso y ajetreado para las personas con la patología. La pieza del rompecabezas también es un símbolo común que se utiliza para representar el autismo y se hizo famoso gracias a Autism Speaks. El 18 de diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas instauró este día.
Las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) necesitan comprensión, empatía, sensibilidad y respeto hacia su forma de ser y de hacer, que confiemos en sus posibilidades, como cualquiera de nosotros.
Son un 1% de la población, esperamos los beneficios del plan del Ministerio de Derechos Sociales para desterrar la discriminación hacia ese colectivo y su objetivo es lograr un diagnóstico más precoz y una mejor integración en la vida social y laboral.
Un 1% es un montón de gente. Muy próximo al medio millón de conciudadanos. Imagine un árbol de Navidad. O trate de visualizar en la mente la última comida que tomó ayer. Intente también rememorar la cara de un familiar al que hace tiempo que no ve. Seguramente, la mayoría de ustedes ha podido evocar esas imágenes mentales sin ningún tipo de problema, quizás con más o menos precisión y viveza de detalles, pero con la misma naturalidad con la que reviven visualmente cada día la forma de objetos, personas u experiencias vividas. Sin embargo, hay un porcentaje de personas, de ese entorno que he hablado, el 1% de la población, que es incapaz de hacer este ejercicio: son aquellos individuos que tiene afantasía, una característica neurológica que impide crear imágenes conscientes en la mente.
Trabajar por los avances y su felicidad es lo que mueve a las Asociaciones, pero es un trabajo que no depende únicamente de quien firma un papel para hacerse socio de la entidad. Este trastorno no debe ser solamente recordado el día de su conmemoración. La sociedad está inmersa en una carrera de fondo, con los mejores participantes y una meta ambiciosa y cada vez más cerca.
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