Menos yihadistas detenidos en España pero más control en las cárceles y en redes sociales

En 2018 ha habido 23 operaciones antiyihadistas con 29 detenidos, frente a las 52 intervenciones y 76 arrestados de 2017.

Policías nacionales, deteniendo a un miembro de una célula yihadista (imagen de archivo).
Policías nacionales, deteniendo a un miembro de una célula yihadista (imagen de archivo). / EFE
EFE

05 de enero 2019 - 18:06

El número de yihadistas detenidos en España ha bajado sensiblemente en el último año, aunque las fuerzas de seguridad no han bajado la guardia en su lucha contra este tipo terrorismo, con el foco puesto además en las cárceles y en las redes sociales para frenar la radicalización.

2018 ha sido un año en el que el Daesh ha perdido capacidad para planificar atentados en occidente, pero ha seguido manteniendo una actividad proselitista para reclutar a radicales que quieran abrazar su causa, como recuerdan a Efe fuentes de la lucha antiterrorista.

Respecto a las cifras, el Ministerio del Interior ya ha publicado en su página web los datos cerrados a 31 de diciembre de 2018. Así, ha contabilizado 23 operaciones antiyihadistas en los últimos doce meses, con 29 detenidos, frente a las 52 intervenciones y 76 arrestados de 2017.

Un año más ha sido Cataluña la comunidad con más operaciones desarrolladas por las fuerzas de seguridad, con ocho y diez detenidos (tres en Barcelona capital, otros tantos en Terrasa, otros tres en Mataró y uno en Argentona).

Le siguen las cinco operaciones en el País Vasco con cinco arrestados en Abadiño (Vizcaya), Andoain y Lazkao (Gipuzkoa) y Vitoria (Álava).

Valencia, Alicante, Murcia, Málaga, Guadalajara, Lugo, Tenerife y Gran Canaria son los otros ocho territorios en los que se llevó a cabo alguna detención.

Son cifras notablemente inferiores a las de 2017, un año en el que Cataluña y Madrid concentraron una gran parte de las operaciones y detenidos, con 15 y 25, respectivamente, en la primera comunidad, y 11 y 14 en la madrileña.

Las fuerzas de seguridad españolas han colaborado también en actuaciones antiyihadistas desarrolladas en otros países y el año pasado contribuyeron a la detención fuera de nuestras fronteras de 32 supuestos terroristas.

Interior incluye datos desde los atentados del 11M en Madrid, perpetrados en 2004. Desde esa fecha hasta ahora han sido 777 los detenidos en España en 259 operaciones, a lo que hay que sumar los 107 arrestados en otros países en 36 intervenciones.

Fuentes de la lucha antiterrorista subrayan a Efe "la pérdida de capacidad" del Dáesh para planificar acciones en occidente organizadas desde la "matriz", que se traduce en una "debilidad estructural" por la pérdida de "su espacio físico".

Por ello, ha fiado su actividad en occidente a atentados de "inspiración", o lo que es lo mismo, a la capacidad autónoma de los llamados "actores solitarios", generalmente adheridos a la causa a través de las redes sociales.

Las fuentes consultadas han observado un incremento de la actividad proselitista del Dáesh en internet, en su continua búsqueda de personas vulnerables a las que el discurso radical pueda convencer.

Y en atajar e interrumpir esa radicalización se centra una parte importante del esfuerzo de las fuerzas de seguridad del Estado, de tal modo que tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil, además de los Mossos d'Esquadra y la Ertzaintza, no cejan en su labor contra la capacidad de reclutamiento del Dáesh.

Hasta el punto de que se ha llegado a detener a personas ya preparadas para dar el paso y cometer algún atentado.

Dentro de esa preocupación general por la radicalización, las fuerzas de seguridad han puesto el foco en el entorno penitenciario y, así, en el marco de la operación "Escribano", la Guardia Civil desarticuló en octubre lo que denominó "frente de cárceles" con registros en 17 prisiones a 25 internos radicalizados.

También las investigaciones de la Policía Nacional en el entorno carcelario han dado resultados. El pasado mes de diciembre logró detener a cuatro sirios, que ya estaban en prisión por narcotráfico y tráfico ilegal de inmigrantes, al constatar que las actividades por las que estaban en la cárcel servían para financiar el terrorismo yihadista.

Precisamente, las fuentes recuerdan que un buen número de yihadistas encarcelados ahora en España y otros países europeos y en el norte de África quedarán en libertad en los próximos años, lo que supondrá "un nuevo desafío" en los planes de seguridad y defensa de los diferentes países.

Otro de los ámbitos de prevención en los que se han centrado las fuerzas de seguridad es la lucha contra los discursos de odio desde los centros religiosos y de culto, con la expulsión, como ha ocurrido esta misma semana, de imanes salafistas que radicalizaban fieles.

Mientras tanto, desde el ámbito judicial se han sucedido los juicios y las condenas, algunas aceptadas por los propios encausados. Como el marroquí Abdeljalil Ait El Kaid, que mostró en la Audiencia Nacional su arrepentimiento y pidió perdón por haber combatido en Siria, de donde volvió con la intención de cometer un atentado. Aceptó 8 años de cárcel.

Queda por ver, concluyen las fuentes, como evoluciona el Dáesh: si se decanta por fórmulas de reclutamiento dirigidas a la migración o seguirá apostando por los "homegrown" (radicalizados en casa).

Y todo ello, sin perder de vista a los posibles retornados desde zonas de conflicto.

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