Cinco pueblos de Almería tienen riesgo medio de transmisión del Virus de Nilo

Salud

Los ayuntamientos de los 94 municipios catalogados en el nivel bajo están obligados a tener un plan local de control de mosquitos

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Niveles de riesgo de transmisión de Virus del Nilo en Andalucía, actualizado en marzo de 2025 por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía
Niveles de riesgo de transmisión de Virus del Nilo en Andalucía, actualizado en marzo de 2025 por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía / Junta de Andalucía

Almería/Cinco pueblos de la provincia de Almería están enmarcados en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental (FNO) 2025 que se ha aprobado en Andalucía, con riesgo medio de transmisión del virus. Así se desprende del informe que ha hecho público la propia Consejería de Salud y Consumo de la Junta en el que además, se informa de que el resto de pueblos que aparecen clasificados como de riesgo bajo, tendrán que realizar también un plan local para el control de los mosquitos.

Las localidades en las que hay que extremar la precaución en Almería son Carboneras, Cuevas del Almanzora, Garrucha, La Mojonera, Los Gallardos, Mojácar, Pulpí, Roquetas de Mar y Vera. El resto, hasta un total de 94, son municipios en los que el riesgo de transmisión de esta enfermedad es bajo.

Tras la reciente aprobación del Programa de Vigilancia Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental (FNO) 2025, todos los municipios andaluces están clasificados en algún nivel de riesgo respecto a la Fiebre del Nilo (FNO). Para aquellos municipios considerados con nivel de riesgo bajo frente a FNO, la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Consejería de Salud y Consumo ha publicado una nota informativa en la que se informa a los ayuntamientos de la obligación de tener un Plan de Control de Mosquitos a nivel local, entre las distintas acciones que debe adoptar.

Los mosquitos, al ser los principales artrópodos causantes de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores, son parte de la protección de la salubridad pública que se debe realizar desde el nivel municipal, como ya se hace con otras plagas. El nivel de riesgo bajo corresponde a aquellos municipios en los que no se ha evidenciado aún circulación de virus, por lo que es bajo el riesgo para la población. Esta evidencia podría cambiar en el momento en el que aparezca cualquier persona con síntomas y diagnóstico de la enfermedad, por lo que la situación podría cambiar en los próximos meses que es cuando mayor circulación de estos insectos se produce.

Por parte de la administración autonómica, en el caso de municipios clasificados en nivel de riesgo bajo, agentes de salud pública de los distritos sanitarios de Atención Primaria realizarán dos líneas de actuación para acompañar a los ayuntamientos en el logro del objetivo de proteger a la población. Por un lado, una labor de asesoramiento sobre las acciones a implementar y cooperar para su implantación y, por otro, labores de verificación sobre la eficacia del Plan de Control de Mosquitos (PCM) para poder informar al ayuntamiento en consecuencia.

Como ha indicado la Consejería a través de un comunicado, si durante la temporada 2025 se evidenciase la circulación del VNO en un término municipal (en mosquitos, aves, caballos o humanos), el nivel de riesgo se elevaría hasta el nivel alto, hasta alcanzar incluso, la declaración de área en alerta (en aquellas situaciones en las que haya casos humanos), de acuerdo con los criterios establecidos en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental. Esta situación sería notificada al Ayuntamiento afectado por la Delegación de Salud con indicación de las nuevas medidas que deberán adoptar.

La consejera de Salud, Rocío Hernández, ha explicado que el objetivo de esta actualización del programa es “aumentar la asistencia a los ayuntamientos y diputaciones para prepararse en el control de vectores, identificar precozmente la llegada del virus, movilizar a otros actores de la salud y comunicar y acompañar mejor a la población en caso de alerta”.

La actualización ha consistido, entre otras cuestiones, en la simplificación de la clasificación del riesgo que se ha llevado a cabo a principio de la temporada. Ahora son tres niveles y se traducirá en una vigilancia y un control más exigentes a medida que el riesgo sea mayor, como señalan desde la Consejería. Además, se introduce la noción de ‘área en alerta’, de carácter temporal, en los casos de evidencia de la cercanía del virus a núcleos de población, a menos de 1,5 kilómetros de distancia, durante la temporada en curso, en la que se desarrollará una intensificación de las medidas de intervención, vigilancia y sensibilización. Igualmente, con esta actualización se incrementan los municipios que estarán en riesgo medio y alto, en los que se acentuarán las medidas de vigilancia y control. La comunicación del nivel de riesgo a los municipios se está realizando desde principios de marzo.

En Andalucía concurren varias circunstancias que la hacen más sensible a la proliferación y mantenimiento de varios géneros de mosquitos, entre ellos el género culex, transmisor del VNO, como la existencia de humedades naturales y marismas, paso obligado para millones de aves migratorias, la presencia de grandes láminas de agua antropogénicas temporales (arrozales), un clima templado con inviernos cada vez más suaves, y la presencia de especies de mosquitos del género culex tanto en zonas húmedas como en zonas urbanas. Estas circunstancias son las que llevan a clasificar a los municipios en uno u otro nivel, además de las evidencias y casos detectados en años anteriores.

Desde su detección por primera vez en humanos en 2010, el virus del Nilo occidental (VNO) se considera ya un virus endémico en la zona occidental de Andalucía con una expansión al resto de la Comunidad a través de aves autóctonas.

Almería, sin casos

Según ha informado la Consejería de Salud, la situación epidemiológica del VNO en Andalucía ha ido cambiando a lo largo de los años. El número de casos en humanos en los años 2020 y el 2024 es el más elevado de la serie histórica. El año pasado se notificaron 107 casos confirmados, principalmente entre los meses de julio y octubre, y se diagnosticaron casos en todas las provincias andaluzas, excepto en Granada y Almería.

Según el Programa de Vigilancia y Control 2025, el nivel de riesgo medio que tienen los nueve municipios de la provincia de Almería corresponde a los zonas con valores de Índice de probabilidad que superan el umbral de riesgo (sin circulación de virus) o municipios con circulación de virus no clasificados con NR alto (mínimo hace 4 temporadas). El territorio que haya tenido circulación de virus dispondrá, como mínimo, de esta clasificación y el riesgo para la población es bajo-moderado. Un nivel de riesgo medio nunca puede bajar, pero, en su caso, podría subir a nivel de riesgo alto o nivel de riesgo alto en situación de área en alerta.

El plan en zonas de riesgo

El protocolo especifica que las administraciones locales, por las competencias que tienen atribuidas en salubridad pública, juegan un papel fundamental en la minimización del riesgo para la salud de la población. Así, en función del nivel de riesgo las acciones a realizar para el nivel de riesgo bajo son: Por parte de la administración local, las medidas habituales de salubridad pública establecidas por las administraciones locales en materia de su competencia, donde debe contemplarse un Plan de Control de Mosquitos obligatoriamente en las zonas pobladas. Este plan se incluye dentro de sus programas locales, basados en la estrategia de control integral de plagas. Por parte de la administración sanitaria, corresponde el asesoramiento técnico y la colaboración con la administración local, así como la verificación de actuaciones relacionadas con el nivel de riesgo del municipio de acuerdo con las Instrucciones; vigilancia humana y vigilancia entomológica cuando se determine. Y por parte de la administración competente en agricultura y medioambiente/otros organismos, la vigilancia animal.

Respecto al nivel de riesgo medio, en el que están clasificados nuevos pueblos de Almería tras la actualización del programa de vigilancia, los ayuntamientos deberán establecer un Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial16 con ámbito de actuación en zonas pobladas y zonas rurales transitadas. Además, deberán establecer vigilancia entomológica basada en la densidad poblacional de los focos larvarios y presencia de adulto potencialmente transmisoras de Virus del Nilo. Y deberán de tener un plan de comunicación con la ciudadanía de las medidas preventivas antes del inicio de la temporada alta y durante la misma. Por su parte, la administración sanitaria deberá prestar asesoramiento técnico, llevar a cabo una evaluación del Plan Municipal de Control de Vectores y tener una colaboración con los ayuntamientos. También le corresponderá la verificación de actuaciones relacionadas con el nivel de riesgo del municipio.

Un plan de control necesario que no requiere aprobación sanitaria

Salud advierte que la ejecución de un Plan de Control de Mosquitos es necesaria para proteger la salud de la población y estar preparados ante la posibilidad de que en el territorio municipal pueda existir circulación del Virus del Nilo. Este plan, que no requiere aprobación previa por parte de las autoridades sanitarias, debe incluirse dentro de los programas locales de Desratización, Desinsectación y Desinfección, basados en la estrategia de control integral de plagas. Entre los aspectos que debe recoger el plan local figuran el diagnóstico de situación, el programa de control y la evaluación en los núcleos de población. Para el diagnóstico de la información se realizará una recogida de información previa para conocer las variables del entorno (ecosistemas, usos de suelo, climatología, biología, ecología y comportamiento de especies de mosquitos presentes); del territorio (características urbanísticas del término municipal: zonas verdes, alcantarillado…) y factores sociales y económicos. Cada Ayuntamiento deberá recoger información sobre problemas pasados o existentes con mosquitos (incidencias ciudadanas, avisos, denuncias, quejas, etc., así como especies detectadas). Los planes de control de mosquitos recogerán actividades de vigilancia de presencia de larvas/mosquitos adultos, en los programas de actuación municipal basados en la Gestión Integrada de Plagas. Así, se conjugarán medidas preventivas, de control físico, mecánico y biológico principalmente y, en caso necesario, de control químico. Finalmente, se procederá al seguimiento continuado del nivel de infestación, de las medidas de control y estrategias adoptadas. Se revisará el grado de cumplimiento y efectividad del programa, así como posibles efectos adversos sobre personas, instalaciones etc.

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