El alquiler de piscinas privadas en Almería, alternativa en el atípico verano
Coronavirus Almería
Almería se apunta a la moda a través de la plataforma ‘Swimmy’ y de otras páginas y apps especialistas en compra/venta y alquiler
Se alquilan por horas, medios días o jornadas completas y ya son varias las que se ofrecen en la provincia

Almería/Quien tiene una piscina, tiene un tesoro, parece ser el mantra de este atípico verano de 2020, que no por estar condicionado por la crisis sanitaria originada por la pandemia piensa ser menos implacable en cuanto a temperaturas. Las piscinas suelen significar un gran alivio en los tórridos días veraniegos, suponiendo seguramente la forma de ocio más demandada en la temporada estival, junto a las visitas a la playa.
Sin embargo, ni a todos les gusta bañarse en el mar ni tampoco resulta fácil el acceso a la playa de forma habitual para las personas que viven en el interior, y eso que Almería cuenta con 217 kilómetros de costa y unos arenales amplios y muy bien acondicionados en los que las restricciones por culpa de la crisis no son tan acusadas como en otros territorios litorales de España. A todo ello se debe unir un hecho clave: la práctica totalidad de municipios almerienses, salvo contadas excepciones, han decidido no abrir al público este año las piscinas municipales, ante la imposibilidad de garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad obligatorias para evitar contagios.
Así que, o se cuenta con una piscina privada –no todos tienen esa suerte–... o se alquila. Esta práctica, nada habitual hasta este verano, parece haber llegado para quedarse y ya incluso hay plataformas especializadas que ponen en contacto oferta y demanda para que nadie se quede sin un chapuzón refrescante en una pileta. Internet ha vuelto a hacer su magia.
“Yo alquilo mi piscina, pero no lo hago por dinero, lo hago básicamente por los niños”, advierte a este diario Eugenia, quien ha decidido este verano ceder las instalaciones de su jardín para aquellas familias que lo deseen. Ella se anuncia en un par de plataformas de alquiler y venta de todo tipo de artículos y servicios y por el momento ya han sido dos familias las que han disfrutado de su piscina. Pero ojo, esto no va de alquilar la casa para fiestas privadas o extensos grupos de amigos. Su visión es puramente familiar. “Esto no está para que se vengan grupos de jóvenes a montarse su ‘pool party’, sino para que los niños puedan disfrutar de una piscina, un jardín y por supuesto de la barbacoa, a un precio que es totalmente asequible y en un entorno seguro”, reconoce.
La desinfección está garantizada en la casa de Eugenia, tanto dentro del agua –el cloro del agua es suficiente para que sea así– como fuera, ya que tanto antes como después de ofrecer el servicio ella misma se encarga de desinfectar todas las estancias. El precio que cobra es 8 euros por persona, y ofrece la posibilidad, aparte, de cocinar una paella, una barbacoa e incluso un cocktail/aperitivo de bienvenida. Todo lo hace ella, y así lo prefiere. Para algo es su casa y ella pone las normas.
“Vivo sola y, aunque tengo familia y amigos que también disfrutan de la casa, cuando vi que había otras personas que alquilaban sus piscinas y jardines, pensé que era una buena forma de contribuir a que pasemos este verano un poco mejor, ayudándonos entre todos y pensando sobre todo en los niños, que son los que más disfrutan de una jornada de piscina”, explica. Por el momento, advierte, “la experiencia está siendo muy satisfactoria y las dos familias que han venido han pasado un día muy agradable, así que creo que habrá más este verano y que incluso repetirán”.
La revolución de 'Swimmy'
Aunque por el momento no la utiliza, Eugenia también conoce la existencia de la plataforma ‘Swimmy’, una web y app similar a ‘Airbnb’ que sirve para ofrecer servicio privado de piscina entre particulares y que ha sido pionera en España. Se anuncian como “la primera plataforma de alquiler de piscinas entre particulares” y en todo el país son más de 200 las piletas que se ofrecen, a diferentes precios en función tanto de las características de las mismas como de los servicios ofertados. Desde 5 euros por persona la media jornada, se puede alquilar una piscina para pasar ya sea un par de horas, una sesión de mañana o de tarde o toda una jornada. En este caso el pago del servicio se realiza a través de la propia plataforma, que evidentemente obtiene una comisión en cada trato que se realice.
El 'boom' de las hinchables y portátiles: prácticamente agotadas
Si usted quiere comprar una piscina portátil para colocarla en el patio de casa en el recién iniciado verano seguramente lo va a tener muy difícil. Puede conseguirse, pero costará. Lo han experimentado en sus carnes muchas personas, ante la enorme demanda de este tipo de productos, tanto en tienda física como a través de internet. Germán Manuel Rodríguez tardó “10 días en conseguirla desde que empecé a buscarla” y a un precio mucho mayor del habitual, indica a Diario de Almería este vecino de El Ejido, padre de dos gemelos que, ya que ha llegado la piscina a casa, la están disfrutando de lo lindo. “Lo cierto es que compensa ver que los críos se pasan todo el día en el agua, pero fue una odisea conseguirla, porque estaban agotadas en todos los sitios”, aduce. “Primero me recorrí todo lo recorrible en el Poniente, pero nada, y al final después de mucho buscar la logré por internet, con unos gastos de envío bastante elevados porque me llegó desde Alemania”, explica. El periplo hasta comprar la piscina, que en su caso es de tipo modular y, asegura, “bastante resistente”, data de hace menos de un mes y la situación, aunque ha mejorado algo, sigue siendo parecida. Sin piscinas públicas abiertas y con el calor ya en todo su apogeo, los menos previsores pagan las consecuencias.
La inscripción en la plataforma, para ofertar piscinas propias, es completamente gratuita, y son ya más de mil, según los datos de la propia web, los usuarios registrados. En los anuncios se pueden ofrecer numerosos detalles sobre los servicios disponibles, las características de la piscina y de la casa y las posibilidades para utilizar elementos como barbacoas, duchas, aseos, etc. De igual forma, también se informa de si el propietario estará o no presente, ya que en algunos casos ejerce como anfitrión de los visitantes y se encarga de cocinar para ellos. Todo, claro, es negociable con anterioridad. Las imágenes son claves en este tipo de páginas de alquiler, así como los comentarios realizados por aquellos que ya han disfrutado de alguna de las piscinas, que ayudan a otros a decidirse por una u otra opción.
Almería se ha apuntado a esta moda originada por la situación que atravesamos con una piscina que se ubica en la localidad de Huéchar, a una media hora de la capital. “Piscina de 12x4 metros con profundidad de 1’2 y 2 metros, clorada y con buen mantenimiento. Tiene zona de sombra y zona de barra con plancha y fregadero”, advierte el anuncio colgado en dicha plataforma, en el que se adjuntan imágenes de estas instalaciones privadas y la capacidad máxima, que en su caso es de 18 personas. El alquiler de la barbacoa va aparte, aunque ofrece una plancha para cocinar.
Es, no obstante, en las provincias más alejadas del mar donde este tipo de novedosos servicios están triunfando de forma más importante. En Andalucía, Sevilla se lleva la palma, tanto en número de piscinas ofertadas por particulares como en los precios, que son los más altos de la comunidad andaluza.
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