Francisco Delgado en Marruecos

Los Coloraos

El Gobierno de Fernando VII nombró Cónsul de España en Tánger al marino irlandés, al servicio de nuestra nación, Alejandro Briatly

Tánger, Marruecos.
Tánger, Marruecos.
Martín García Valverde

05 de mayo 2019 - 05:02

El Embajador de Francia en Tánger. Luis Goublot, informaba a los mandos de las tropas francesas en Tarifa del mal comportamiento de Zenón de Orue, cónsul de España en Tánger, con respecto a los intereses de Fernando VII. Las autoridades francesas transmitían tales noticias al Gobierno Absolutista español, en fechas de 1824.

Se conocía que tras la llegada de Francisco Valdés a Tánger, fue bien recibido por Zenón, le abrazó y hubo celebraciones en el consulado español el 21 Agosto de 1824, Valdés fue aclamado en la ventana del consulado, donde con alegría hubo arengas a los liberales, en el baile festivo de los liberales participaron Orue y su esposa (A.H.N. Estado, legajo 6234-1). Valdés llegó a Tánger con cerca de 14.000 duros que sacó en Tarifa, en aquellas fechas entregó 20 duros a sus oficiales y 10 duros a los soldados.

Por entonces llegaron dos lanchas a Tánger con emigrados, una con 24 y otra con 12 emigrados. Conocidos los hechos el 24 de Agosto de 1824 Fernando VII cesó a Zenón, pero éste no abandonó la casa consular española, manifestaba que en Tánger la única autoridad que reconocía era la del Sultán y se negaba a abandonar el consulado español hasta que el Sultán de Marruecos se lo ordenase; hubo numerosos destrozos en el consulado de España, ventanas rotas y cristales destrozados, se llevaron los muebles o los rompieron. Abundaban pinturas de Constitución o Muerte, Mueran los franceses. La postura de Zenón fue censurada por la diplomacia de Francia, Dinamarca y portuguesa.

El cónsul francés hacía gestiones por España, el francés presionaba al Bajá de Tánger para la devolución a España del dinero que trajo Valdés de Tarifa. El Bajá afirmaba que el dinero que entró por Aduana se encontraba en la Aduana marroquí, estando a disposición del Gobierno de España… pero realmente no hubo devolución de esas cantidades. Afirmaba el Bajá que Valdés no tuvo la protección del Sultán.

Sucedía que entonces Francisco Valdés contaba con la protección del cónsul español Orue y del importante cónsul norteamericano en Tánger Mullowny, persona liberal que había luchado ante Inglaterra por la independencia de Estados Unidos. En octubre de 1824 Valdés y Francisco Delgado, el líder de los Coloraos que atacó en Agosto Almería por las murallas de la Joya, tenían en Tánger la protección y la ayuda financiera del cónsul norteamericano (A.H.N. Estado, legajo 6234-2).

Llegaron dos lanchas a Tánger con emigrados, una con 24 y otra con 12 emigrados

El Gobierno de Fernando VII nombró Cónsul de España en Tánger al marino irlandés, al servicio de nuestra nación, Alejandro Briatly, este embarca el 17-X-1824 en la fragata “Perla” viajando de Cádiz a Tánger, portaba regalos para el Sultán de Marruecos, eran lienzos, pañuelos de seda, café, cuatro arrobas de chocolate, necesitaron para el transporte la fragata y un barco particular… los gastos según consultaba el Cónsul de España en Gibraltar, Rivas, no bajaban de 1.500 presos fuertes, debía informar Rivas a Briatly si tales gastos los pagaba el Ministerio de Estado o el Tesoro General del Reino, ya que González de Rivas sufría la deuda de un año de atrasos e impagos de gastos del Estado, más de 6.150 reales, y sería cesado como Cónsul en Gibraltar, no podía adelantar dinero (A.H.N. leg. Estado 8301).

Tomando conversaciones el Cónsul Briatley con el Bajá en Tánger, tiene la suerte de encontrar como interprete el padre Pedro del Rosario, le exponen al Bajá que el anterior Cónsul Zenón había robado al Rey de España y al Sultán de Marruecos, ya que desde 1820 vendió los regalos que Fernando VII enviaba al Sultán de Marruecos por un valor de 6.000 duros. El Bajá les manifestaba que Orué les afirmaba que desde 1823 el Rey de España estaba preso de los franceses que habían invadido España, siendo ellos, los liberales, los que luchaban por devolverle la libertad.

Además de tener Delgado y Orue la protección del Cónsul norteamericano, los emigrados liberales Merconchini y López Baños gozaban de la Protección del Cónsul inglés en Tánger, Douglas, ya que presionado por España el Gobernador de Gibraltar, lord Chatham, tuvo que expulsarles del Peñón, enviándoles al unico lugar posible, Tánger, encargándole el Gobernador de Gibraltar al Cónsul Douglas la protección de los dos emigrados.

Briatly continuamente rogaba al Gobierno Absolutista la presencia de buques españoles en aguas del Estrecho, solicitaba que los buques “Perla” y “Jason” frecuentemente se encontrasen ante las ciudades de Ceuta y de Tánger, de esta manera serían respetados los derechos de España por Marruecos, imposibilitando que las intrigas de los cónsules de Estados Unidos y de Inglaterra contra España tuviesen éxito. Briatley negociaba con el Bajá y el Sultanato marroquí la entrega de los refugiados españoles en Tánger, solicitó que fuesen concedidos al Rey Fernando los liberales Zenón de Orue, Moreno Guerra, Valdés, Merconchini, Delgado, Golfín, Orduña, Gaspar el médico, Lacaisma, Virginio, López Baños, Layons.

El 3-noviembre-1824 el Bajá contestaba al Cónsul español que los cristianos citados se encontraban bajo la protección del Sultán, protección que tenían en nombre de Mahoma (A.H.N. Estado, leg. 6234-2). Vemos que un exiliado a consecuencia de la acción de los Coloraos en Almería, Delgado, tenía en noviembre de 1824 en Tánger protección del Sultán, los acompañantes de Delgado, Cros y Jiménez, también Coloraos, que al ser de menor importancia dentro del liberalismo en la emigración, no eran nombrados en éstos documentos consulares, permanecieron igualmente en Tánger, no sufrieron represalias, salvando sus vidas, fueron protegidos por el Sultán.

Merconchini y López Baños gozaban de la Protección del Cónsul inglés en Tánger

Antonio Cros había sido en el Trienio Administrador en Liria, Valencia, y era ayudante de Delgado (así se recoge en legajo 66 de A.M. Justicia de Madrid).Posteriormente los nombres Cros y Jiménez serán citados en documentación que presentaremos, residiendo en Tánger.

En Tánger había unos 50 españoles a finales de 1824, de ellos 8 se habían pasado al Islam (citado por Bernabé López García, artículo “Los españoles en Tánger”, revista Awraq nº 5, Madrid, 2012, según relataba la Gaceta del 7-12-1824). El liberalismo de Orue en 1820 conllevó a obligar a los absolutistas españoles en Tánger a jurar la Constitución, además de celebrar Te Deum por el triunfo de Riego en Cabezas de San Juan.

Tánger desde el siglo XVII destacó por la labor de los religiosos españoles que rescataban cautivos; en fechas de 1824 era un centro de conspiraciones del liberalismo, allí Zenón de Orue, Valdés, Moreno Guerra, el Baja de Tánger, planificaban que los liberales tomasen Ceuta, la entregasen al Sultán de Marruecos, para ello Moreno Guerra estaba dispuesto a aportar su inmenso patrimonio, por lo cual el Sultán de Fes reconocería a los colombianos como nación, permitiéndoles que entrasen con sus naves al puerto de Tánger y desde allí operasen contra las naves españolas, ya las naves de Colombia desde Gibraltar atacaban a navíos españoles, posteriormente estudiaremos estas cuestiones.

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