El tirabeque, un producto gourmet cada vez más cultivado en la provincia de Almería
Agricultura
Antonio se decidió por cultivar este producto por su buen precio y su resistencia a las condiciones climáticas de la zona
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El tirabeque, un capricho gourmet

Si hay un cultivo que ha crecido en los últimos años, ese es el del tirabeque, una leguminosa familia del guisante que ha conquistado los paladares más exquisitos en los últimos tiempos y ha visto cómo su cultivo cada vez está más extendido por la provincia almeriense.
Un ejemplo de este fenómeno es la historia de Antonio, un empresario natural de Vícar, que hace apenas ocho meses decidió aventurarse en el cultivo de este peculiar producto en una plantación ubicada entre los municipios de Huécija y Alicún.
El tirabeque es una legumbre en vaina muy parecida a los guisantes pero que se distingue por su versatilidad a la hora de consumirlo. A diferencia del guisante convencional que se pela para su consumo, el tirabeque ofrece la posibilidad de aprovechar también la vaina.
Este producto está cada vez más presente en los platos gourmet por su elevado precio, pero también Antonio apunta que “puede consumirse en tortillas, revueltos, incluso en crudo añadiendo un toque de frescura y sabor a los platos, o simplemente como un snack”, a la vez que nos invita a probar uno directamente de la planta.
“La gente aún desconoce mucho el producto en la zona, pero conforme lo prueban pueden comprobar que es mucho más rico que el guisante y más cómodo de consumir”, destaca.
La llegada del cultivo del tirabeque al municipio de Huécija “fue de casualidad” según nos cuenta el agricultor. “Un amigo buscaba construir un invernadero en un pueblo cercano, y yo me dedico a ello en la zona del Poniente. Tengo una empresa de montar invernaderos, y al acompañarlo para estudiar el terreno en el que íbamos a construirlo, paramos de paso en Alicún que está a escasos minutos de esta plantación. Allí, hablando con un vecino de pueblo me propuso alquilar un terreno a muy buen precio”.
Fue entonces cuando Antonio decidió apostar por la agricultura, algo que siempre había tenido como un hobby, y optó por plantar judía perona roja y tirabeque, dos productos que él conocía y que cada vez están más demandados.
“La demanda es cada vez mayor, y aún no hay muchas plantaciones. La zona de Dalías es en la que se cultiva el groso de tirabeque de toda la provincia desde hace muchos años, allí si conocen muy bien el producto. Hace unos meses estuve en unas jornadas que se celebraron allí para informarme y conocerlo mejor a la hora de cultivarlo”, destaca Antonio.
La elección del tirabeque y la judía perona como cultivos se basó, además de en su buen precio de mercado, en las condiciones climáticas del entorno del Medio Andarax. Antonio se decantó por el tirabeque por su resistencia al frío, ya que es un cultivo que soporta bien las bajas temperaturas.
La temperatura óptima para su crecimiento, según comenta el agricultor, se encuentra entre los 3ºC y los 10 ºC. “Los expertos dicen que el tirabeque es un cultivo que aguanta muy bien las bajas temperaturas y al tratarse de una zona montañosa pensé en apostar por él. El calor no le va precisamente bien, y las temperaturas este año no son bajas para la época en la que nos encontramos, pero está aguantando bastante bien", explica Antonio.
"Por desgracia este año el clima no acompaña, pero este terreno gracias a la cercanía al río no tiene carencia de agua para el regadío, por lo que no han sufrido las plantas en ningún momento. La temperatura es atípica pero no hace excesivo calor como el del interior de un invernadero de poniente, por las madrugadas refresca bastante en esta zona e incluso caen heladas, y las máximas por el día en este mes están siendo templadas.”, reseña el agricultor.
La ley de la oferta y la demanda es uno de los principales factores por los que el precio del tirabeque es tan elevado en el mercado. En su última venta en la subasta de AgroEjido, los tirabeques se vendieron a 8,24 euros el kilo. La judía perona roja, el otro cultivo del que dispone, mantuvo un valor por encima de los 4 euros el kilo durante toda la campaña. “Son dos productos que se venden muy bien a muy buen precio, pero necesitas recolectar mucho producto para conseguir kilos, algo que no pasa con los cítricos, el pepino, el tomate, la calabaza…etc. Tanto los tirabeques como la judía es un producto de muy poco gramaje y bastante delicado”, destaca el agricultor como el principal inconveniente de la cosecha de este producto.
Pero realmente, esta plantación en Huécija no es únicamente un negocio agro que le permite aumentar sus ingresos principalmente en épocas de menor trabajo en la zona de Poniente, sino que se ha convertido en un entretenimiento y vía de escape para Antonio y su familia.
La agricultura se convirtió en un pasatiempo, un hobby que le permite disfrutar del entorno en compañía de su familia, quienes también se han enamorado de este pequeño terreno en Huécija. En cuanto a la cosecha, son sus hijos y su mujer quienes le ayudan a recolectar el producto.
Además, en periodos de menor actividad en su empresa, algunos empleados de ésta le echan una mano “hay épocas de menos trabajo en las que únicamente hay dos días laborables a la semana, y es así una forma de mantenerles el contrato durante más tiempo, dándoles trabajo durante todo el año”, concluye Antonio.
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