“Cuando empecé a trabajar en la pesca, entraba a las 4:00 y luego me iba al instituto”

Entrevista I Francisco Luis Segura (Sector pesquero)

Empezó con solo 17 años a trabajar en el Puerto y ya va camino de cumplir 39

Trabaja en una vendeduría y junto a dos socios, tiene un barco

Francisco Luis Segura, en el Puerto de Almería, tras el edificio de la Lonja, donde trabaja.
Francisco Luis Segura, en el Puerto de Almería, tras el edificio de la Lonja, donde trabaja. / PLR

Además de ser una magnífica persona, Francisco Luis Segura es un amante de su trabajo. Y eso que después de 22 años en el mismo, lo normal es tener ganas de cambio. Ni hablar. Técnico en Navegación Marítima y Patrón de Pesca, trabaja en una vendeduría, donde se dedica a la gestión del cobro y pago del pescado y marisco de las capturas de los barcos. Vialli, como le conocen sus amigos (un golazo en el patio del recreo, que recordaba a los del famoso y tristemente fallecido Gianluca, tiene la culpa), no sólo se despierta antes que el sol para estar en su puesto de trabajo en el Puerto de Almería, sino que también se acuesta después que el astro rey, una vez que ha atendido su segunda obligación laboral: el gimnasio Crosffit Almería, que montó hace unos años con unos socios y que se ha convertido en una referencia para los amantes de este duro y sacrificado método de entrenamiento deportivo.

–¿Cómo empieza en el sector?

–Cuando yo tenía 17 años, mi padre era pescador y tenía un barco de pesca. Me comentó que si quería bajar por las mañanas temprano a estar en la oficina y a realizar una serie de tareas. Como era a las cuatro de la mañana y me permitía ir a estudiar luego, dije que sí.

–¡Qué mérito!

–Es cuestión de ponerse. Es cierto que tenía bastante sueño, pero quería hacerlo y lo hice, sin olvidar los estudios, ya que aprobé todos los años escolares y me gradué.

“Nunca he pensado en dejar el sector. Soy joven y quiero seguir trabajando aquí para que la pesca sea cada vez más productiva”

–¿Cómo es su día a día?

–Yo suelo entrar a las 6:30 y miro el tema de la facturación de los barcos de lo que se ha hecho el día anterior. Mi trabajo consiste en el tema de gestión y administración. Ahora también trabajamos con organismos públicos y, por ejemplo, envío a Capitanía Marítima cierta documentación que requieren de los barcos. Por la tarde me reincorporo en torno a las 16:00 hasta que se cierra la subasta de la tarde, momento en el que facturamos y dejamos todo listo para el día siguiente.

–La pesca es su vida.

–Estoy aquí desde los 17 años y voy a cumplir 39. Mi familia se ha dedicado toda la vida a esto, ha tenido varios barcos de pesca. Hace unos dos años hice una sociedad con dos amigos y montamos un barco de pesca. Ahora lo tenemos parado por el tema de las paradas temporales que nos obliga la Unión Europea.

–¿Cómo les va?

–El año tiene sus altibajos, pero no nos quejamos. Las paradas temporales sí que nos fastida un poco porque nosotros lo que queremos es trabajar. Pescamos cigalas, gamba blanca, quisquilla, rapes, pijotas, bacalás, brótolas...

–Es un sector muy duro para trabajar, además de todas las piedras que les está poniendo la UE en el camino.

–Estamos teniendo todas las trabas posibles, como lo vemos con el tema de las paradas temporales. Comprendemos que las paradas biológicas son necesarias para que se regenere el fondo marino y somos los más interesados en que así sea, porque vivimos de esto. Pero la gestión que se hace no es la más adecuada. Obligar a una empresa a parar tanto tiempo la hace no rentable, te dificulta mucho el trabajo. Nosotros estamos muy comprometidos con el fondo marino.

–¿Cómo era el sector pesquero en el que trabajaba su padre?

–Muy diferente, era más artesanal. Ahora tenemos muchos aparatos que nos ayudan a que el sector sea más productivo. Antes dependían más de su intuición, de su experiencia, de su forma de trabajar; ahora es todo más fácil. Ellos tenían un gran ambiente en el Puerto, era una sociedad muy diferente a la actual.

En 2021 abrió con unos socios el box ‘Crosshiit Almería’

En 2021, a finales de año, abrió sus puertas Crosshiit Almería, un box donde un grupo de monitores almerienses trabaja en una metodología que une rendimiento y salud, buscando un desarrollo equilibrado del cuerpo, gracias a la combinación de ejercicios de resistencia, halterofilia y gimnasia deportiva. El fin del crosstraining no sólo se limita al desarrollo físico, sino también mental y emocional. Éste es el segundo trabajo de Francisco Luis, que gracias al trabajo y esfuerzo de todos los socios se ha convertido en uno de los centros de referencia de entrenamiento. “Desde que comenzamos, tenemos un buen nivel de usuario y los mantenemos. Estamos muy contentos de cómo van las cosas”.

–¿Le da la vida para trabajar en el Puerto y, además, ser empresario deportivo?

–De momento, sí. Me hice daño en la rodilla jugando al fútbol y empecé a practicar crossfit. Conocía a unos amigos en el sitio donde entrenaba, nos pusimos de acuerdo y montamos ‘CrossHiit Almería’. Cuando salgo de aquí, me voy al gimnasio y ya me encargo de mi parte laboral como socio de la empresa. Además, también saco tiempo para practicar deporte, que es mi vía de de escape después de algún duro día de trabajo.

–¿Le ha entrado en algún momento la tentación de buscar un sector con un horario más apetecible?

–No, ni mucho menos. Soy joven y quiero estar aquí trabajando toda la vida. Me gustaría que cada vez vaya mejor la pesca en Almería y seamos un sector más productivo para la economía provincial.

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