Mucho ruido y pocas denuncias
Contaminación acústica y terrazas
Pese a las molestias que el ruido provoca, la Policía Local solo registró 150 denuncias. En su mayoría, el origen está en las terrazas de viviendas. Apenas 20 emanan de los bares

No basta con cerrar la puerta para aislarse del mundanal ruido, pero la mucha queja de boquilla no llega a quedar reflejada en la consecuente denuncia. Es la conclusión que puede desprenderse de los datos sobre los que ha trabajado el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Almería y que, no obstante, han derivado a la publicación de la resolución de Alcaldía recortando el horario de actividad de las más de 350 terrazas y veladores de los bares de la ciudad.
La mayor parte de las quejas por ruido no tiene como origen la hostelería, sino el vecino. De los avisos que ha recibido la Policía Local, 150 a lo largo del pasado año, y en los que aparecen vinculado la contaminación acústica con el término “terraza”, tiene más que ver con situaciones como el exceso de volumen del equipo de música de un particular, invitados a una fiesta que deciden tomar el aire en la terraza o ese perro que ladra de forma incesante porque su dueño lo ha dejado encerrado en la misma.
La retahíla de motivos por los que los almerienses llamaron a la Policía Local durante el pasado año es bien larga, y en ella, claro está, también están las terrazas de los bares. Bien por montar las sillas y mesas fuera del horario permitido o por el ruido al recoger. Incluso, también las hay formuladas por los propios hosteleros por la ocupación del espacio reservado a su actividad por motocicletas, por ejemplo, o por la presencia de mendigos. Lo cierto es que, según el registro municipal, de esas 150 denuncias trasladas por la Policía Local, apenas 20 corresponden a las terrazas de los bares (la mayoría están relacionadas con terrazas de viviendas), de las cuales 18 corresponde al horario nocturno y las otras dos, por tener equipos de reproducción (música o televisión), a todo volumen.
Pero los avisos a la Policía Local no tienen por qué derivar en la apertura de expedientes. Muchos caen por su propio peso. Porque el perro ha dejado de ladrar o porque los invitados se han marchado después de la llamada telefónica a la Jefatura. Así que de la queja a la apertura de expediente sancionador por parte del Ayuntamiento de Almería hay otro trecho.
A través del departamento de Disciplina Ambiental de la Gerencia de Urbanismo, solo hay 15 expedientes abiertos a negocios de hostelería por denuncias de ruido generado desde sus terrazas o veladores.
Las denuncias relacionadas con el sector son mayores por la supuesta ocupación indebida de la vía público. Dicho otra manera, poner mesas donde no se puede. Han sido 76 expedientes los tramitados por el Ayuntamiento durante 2017, cifra que mengua hasta 46 el año pasado. Son por ocupación de la vía pública sin tener licencia municipal para ello o por poner más mesas y sillas de las autorizadas de forma previa por el Consistorio, así como por instalar terrazas en zona privada de uso público (esto es, espacios como los soportales de Artes de Arcos).
Uno de cada cuatro almerienses cambiaría de casa por los ruidos
El Ayuntamiento de Almería publicará en una fecha aproximada a los quince días el nuevo Plan Zonal, que ampliará la zona saturada, ahora desde el parque Nicolás Salmerón a la plaza San Pedro, hasta Puerta Purchena. La decisión es fruto de un estudio de contaminación acústica, pero no es el único Mapa de Ruidos en el que se ha embarcado el Consistorio en los últimos años. Ya, en 2012, fueron contratadas empresas especializadas en mediciones y la adopción de medidas, dando como resultado un barómetro de los motivos relacionados con el ruido que más molestan a los almerienses. La mayor fuente de malestar está pared con pared, los vecinos, siendo el siguiente motivo de queja la contaminación acústica del tráfico. Así lo pensaba uno de cada cuatro almerienses que incluso confesaba que cambiaría de vivienda por esos, acústicamente, molestos vecinos, si bien, de igual manera, se mostraban más inclinados en hacer obras de reforma para aislarse, también del tráfico, antes que formular denuncia a la Policía Local.
Para la elaboración del mapa de ruidos de la capital, el personal de las empresas Tecnitax, Eygema y Acusttel efectuó una batería de preguntas a vecinos de Almería, siendo la fuente de ruido externa más molesta el tráfico (59%), por encima del ocio (20%) e incluso las obras (10%); y la interna, los vecinos (50%), más que las instalaciones del edifico (32%) o los propios electrodomésticos (20%).
Los almerienses que confiesan tener problemas con los ruidos vecinales los sufren, en su mayoría, en silencio. Tan solo dos de cada diez osa quejarse, mientras que el 80% asegura no haber protestado nunca. De los que prefieren comunicar a callar, solo el 16% lo ha hecho por escrito mediante la presentación de la pertinente denuncia.
El 25% de los encuestado afirma que cambiaría de vivienda por las molestias del ruido, procedentes, de forma equitativa, del exterior (tráfico principalmente), y del interior (vecinos), y el 12% ha llegado a mudarse a otro punto de la ciudad por este motivo.
La solución más recurrida frente a las mudanzas y las quejas son las obras de reforma. El 70% de los encuestados tuvo que gastar dinero en protegerse del ruido y mejorar las condiciones acústicas de sus inmuebles.
También te puede interesar
Lo último